La EPI® (Electrolisis Percutánea Intratisular) fue desarrollada en España por José Manuel Sánchez Ibáñez en 1995 para el tratamiento de tendinopatías. Hoy se aplica también a fasciopatías, ligamentopatías y otras condiciones de tejido conectivo degenerado o fibrosado. La variante EPTE® es la versión comercializada por la empresa española Ionclinics. Ambas usan el mismo principio de corriente galvánica intratisular.

Qué es

Una técnica invasiva que combina:

  • Aguja de acupuntura introducida por vía percutánea bajo guía ecográfica.
  • Corriente galvánica continua de baja intensidad (típicamente 3-12 mA) aplicada a través de la aguja como cátodo.
  • Aplicación localizada en el tejido patológico durante segundos.
  • Repetición de aplicaciones en distintos puntos de la zona afectada en la misma sesión.

Cómo funciona

La corriente galvánica genera en la punta de la aguja una reacción electroquímica que produce hidróxido de sodio (NaOH), un compuesto altamente alcalino que:

  • Lisa selectivamente el tejido conectivo degenerado o fibrosado en el punto de aplicación.
  • Inicia respuesta inflamatoria fisiológica controlada: dispara la cascada de reparación que el tejido degenerado no había iniciado.
  • Activa fibroblastos y reorganiza colágeno nuevo, mejor estructurado.
  • Modula angiogénesis: nuevo aporte vascular a tejido isquémico.
  • Reduce mecanismo de hipersensibilización periférica: tras el dolor agudo de la sesión, baja umbral nociceptivo.

Aplicaciones en pelvis y dolor pélvico

  • Síndrome miofascial pélvico refractario: puntos gatillo activos en obturador interno, piriforme, elevador del ano (accesibles por vía glútea o transvaginal según localización).
  • Tendinopatía de aductores: dolor inguinal crónico asociado a dolor pélvico.
  • Tendinopatía de psoas: dolor inguinal/lumbar referido.
  • Cicatriz pélvica fibrosa: episiotomía dolorosa, cicatriz cesárea con adherencia significativa, cicatriz vestibular postcirugía.
  • Pubalgia atlética.
  • Adherencias subcutáneas profundas postquirúrgicas.
  • Síndrome glúteo profundo.
  • Vestibulodinia en casos seleccionados.

Protocolo habitual

  • Diagnóstico preciso por ecografía: visualizar tejido patológico para guiar la punción.
  • Anestésico tópico en piel si es necesario (la técnica es dolorosa durante la aplicación).
  • Aplicación ecoguiada en puntos seleccionados, segundos por aplicación, 6-15 aplicaciones por sesión.
  • Sesiones espaciadas 7-15 días.
  • Tanda típica de 4-6 sesiones.
  • Trabajo activo entre sesiones: ejercicio excéntrico, control motor, no reposo absoluto.
  • Combinación con fisio uroginecológica manual: pre y post EPI.

Precauciones y contraindicaciones

  • Marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados.
  • Embarazo.
  • Trastornos de coagulación, anticoagulación significativa.
  • Inmunosupresión severa.
  • Infecciones locales activas en zona de punción.
  • Alergia a metales (níquel, cromo de aguja).
  • Fobia a agujas severa.
  • Zonas anatómicas no seguras sin guía ecográfica.
  • Aplicación en zona muscular sobre nervio o vaso requiere expertise alto.

EPI es técnica avanzada que requiere fisio invasiva con formación específica + experiencia ecográfica. En dolor pélvico crónico es opción para casos refractarios a manual, INDIBA y técnicas menos invasivas. Ver también punción seca para la versión sin corriente.

Fuentes

  • Sánchez Ibáñez JM. Electrólisis percutánea intratisular. 2010.
  • Abat F et al. EPI en tendinopatías rotulianas. J Orthop Sports Phys Ther. 2015.
  • Pilar Endometriosis · /endometriosis-dolor-pelvico/