Durante décadas la queja musculoesquelética en perimenopausia se trató como dolencias aisladas — hombro congelado, fascitis plantar, lumbalgia, ATM, rigidez — sin reconocer su unidad clínica. En 2024 Vonda Wright (cirujana ortopédica norteamericana) y colaboradores publicaron en Climacteric la propuesta de Musculoskeletal Syndrome of Menopause (MSM), traducible como síndrome musculoesquelético de la menopausia (SMSM): agrupación clínica de los signos y síntomas musculoesqueléticos relacionados con caída de estrógenos en perimenopausia, postmenopausia y menopausia inducida.
Origen del concepto
La propuesta de Wright responde a una necesidad clínica que la consulta llevaba años articulando informalmente. La paciente típica entre 45 y 55 acumula:
- Dolor articular generalizado de aparición progresiva.
- Rigidez matutina.
- Sensación de "envejecimiento acelerado" del aparato locomotor.
- Síndromes específicos: hombro congelado, fascitis plantar, tendinopatías, ATM.
- Visitas múltiples a especialistas (traumatólogo, reumatólogo, fisio, medicina familiar) con diagnósticos parciales.
- Ausencia de un marco unificador que conecte estos cuadros con la transición menopáusica.
Wright et al. proponen reconocer formalmente la unidad: estos cuadros no son dolencias separadas, son manifestaciones de un mismo fenómeno hormonal-tisular sistémico.
Criterios clínicos propuestos
Wright et al. proponen como criterios para SMSM:
- Mujer en transición menopáusica (perimenopausia, postmenopausia temprana, o menopausia inducida).
- Al menos uno de los siguientes síntomas o cuadros: dolor articular generalizado, capsulitis adhesiva, fascitis plantar, tendinopatías múltiples, sarcopenia acelerada, rigidez matutina mayor a 15 minutos, pérdida de masa muscular y de fuerza desproporcionada a la edad.
- Inicio o agudización temporalmente correlacionados con cambios hormonales.
- Ausencia de explicación alternativa suficiente (descartar artritis reumatoide, espondiloartropatías, polimialgia reumática, hipotiroidismo no controlado).
Prevalencia
- ~70% de mujeres en transición menopáusica presentan al menos un síntoma musculoesquelético clínicamente relevante.
- ~40% buscan atención médica por estos síntomas.
- Pico de incidencia: 4-6 años alrededor de la última menstruación.
- Persistencia: variable, pero muchas mujeres mantienen síntomas durante años si no se aborda.
Diagnóstico
El diagnóstico es clínico — no hay marcador biológico específico. Lo importante:
- Anamnesis integradora: agrupar las quejas en lugar de tratarlas por separado.
- Correlación temporal con cambios menstruales y hormonales.
- Exclusión de patología sistémica primaria: analíticas, eventualmente derivación a reumatología.
- Reconocimiento de la coexistencia con otros síntomas menopáusicos: sofocos, alteración del sueño, cambios de humor, sequedad vaginal.
Abordaje terapéutico
Tratamiento multinivel basado en evidencia:
- Ejercicio físico estructurado: fuerza + cardio + movilidad. Es la intervención con mejor evidencia.
- Trabajo fascial sistemático: ELDOA, liberación miofascial, automasaje, yoga adaptado.
- THM / HRT: terapia hormonal de la menopausia. Modula directamente la causa hormonal. Ver guía dedicada.
- Nutrición pro-colágeno: proteína suficiente (1.2-1.6 g/kg/día), vitamina C, omega-3, vitamina D.
- Sueño reparador: 7-9 horas, abordar trastornos del sueño asociados a perimenopausia.
- Manejo psicológico: ansiedad y depresión perimenopáusicas amplifican percepción de dolor.
- Manejo individualizado de cuadros específicos: hombro congelado, fascitis plantar, etc.
Fuentes
- Wright VJ, Schwartzman JD, Itinoche R, Wittstein J. The musculoskeletal syndrome of menopause. Climacteric. 2024.
- Watt FE. Musculoskeletal pain and menopause. Post Reprod Health. 2018.
- Pilar Perimenopausia · /perimenopausia-fascia/