La partera tradicional es figura comunitaria con función específica: acompañar a la mujer durante el embarazo, sostener el parto, atender la cuarentena. En culturas mesoamericanas, andinas y amazónicas hispanohablantes su rol es complejo y especializado, distante del estereotipo simplista que la modernidad médica le impuso durante el siglo XX.
Nombres por región
- Maya kʼicheʼ (Guatemala): iyom.
- Maya yucateco (México): x-pakts'ah, j-meen (más amplio).
- Tzotzil/tzeltal (Chiapas): jpoxtawanej-ant.
- Náhuatl (México central): tētixihuani, tlamatqui.
- Quechua (Andes): uñas mama, chuyaq mama.
- Aimara (Andes): usuyiri.
- Castellano: partera tradicional, comadrona (Guatemala especialmente), matrona empírica.
Cómo se forman
Formación predominantemente oral y por aprendizaje directo:
- Llamado o vocación: en muchas tradiciones, ser partera no es decisión individual sino "llamado" — por sueños, por curación recibida, por designación de partera mayor. Algunas familias tienen linaje de parteras.
- Aprendizaje con partera mayor: típicamente 7-15 años acompañando a la maestra antes de ejercer sola.
- Conocimiento herbolario: identificación de plantas, preparaciones, dosis.
- Conocimiento manual: palpación, sobada, posicionamiento durante parto.
- Conocimiento ritual: oraciones, ceremonias, rituales que acompañan cada momento.
- Reconocimiento comunitario: cuando la partera mayor (y la comunidad) considera que está lista, empieza a ejercer.
- Formación institucional complementaria: en últimas décadas, muchas parteras tradicionales han recibido formación adicional de instituciones de salud — sin reemplazar su formación tradicional, ampliándola.
Funciones
- Acompañamiento de embarazo: revisiones periódicas, palpación del feto, ajuste de posición fetal con sobada, consejos dietéticos, manejo de molestias.
- Asistencia del parto: en casa típicamente. Posición de elección de la mujer (cuclillas, lateral, vertical). Acompañamiento emocional. Recepción del bebé.
- Atención del recién nacido: corte de cordón, primera higiene, primera atención.
- Cuarentena postparto: visitas durante 30-40 días, sobadas postparto, atención de lactancia, cierre final.
- Atención de problemas ginecológicos comunes: irregularidades menstruales, dolor pélvico, fertilidad — la partera maya tradicionalmente acompaña también estos.
- Rol comunitario más amplio: consejera familiar, mediadora de conflictos, transmisora cultural.
El oficio hoy · realidades contemporáneas
- Edad promedio: las parteras tradicionales activas tienden a ser mayores (55-80 años). El relevo generacional es preocupación seria en muchas regiones.
- Reconocimiento institucional: Guatemala, México, Bolivia tienen políticas de integración parcial al sistema sanitario; Argentina, Chile, Perú, Colombia tienen avances más modestos.
- Tensiones: el sistema médico oficial sigue, en muchas regiones, viendo a la partera tradicional con condescendencia o rechazo. Existen experiencias positivas de colaboración (referencia mutua entre partera y obstetra) pero no son la norma.
- Renacimiento urbano: en CDMX, Guadalajara, Madrid, Barcelona, Buenos Aires, hay parteras formadas en tradición + actualizadas con conocimiento moderno que ofrecen servicios a mujeres urbanas que buscan parto y cuarentena alternativa.
- Visibilización: documentales, libros, redes sociales han traído atención al oficio en los últimos 10 años.
- Profesionalización: organizaciones como CASA (Texas), Nueve Lunas (México), ANC (Guatemala) ofrecen formación que combina tradición + actualización clínica.
Fuentes
- Castañeda Pérez M. La partería tradicional en México. INI, 2018.
- Cosminsky S. Maya midwifery and the rebozo. Med Anthropol Q. 2001.
- Nigenda G et al. La práctica de la partería tradicional en México · informe nacional. Salud Pública Mex. 2016.
- Pilar Sobada · /sobada-cierre-posparto/